jueves, 14 de febrero de 2013

DESDE 2001.

Comencé a trabajar en 2001 en una zona rural de la región como maestra de educación especial en un centro ordinario. En dicho en centro permanecí dos años y mi experiencia laboral fue gratificante al trabajar con niños con deficiencia mental ligera y límite, con síndrome de Down y la tarea más difícil fue enseñar a un alumno que tenía un trastorno antisocial (negativista desafiante) pero sin diagnosticar. Con este último caso pasaba muy malos ratos puesto que constantemente tenía que estar entre él y otro alumno de clase para que no se enfrascarán en una pelea salvaje. En ocasiones, mi trabajo era similar al de un perro guardíán, qué situaciones más desagradables.
En 2003 saqué la plaza y me dieron la definitiva en un centro específico de educación especial, allí sí que aprendí de lo lindo. Se trabaja con una metodología totalmente diferente. Todavía mantengo contacto con personal y alumnado del centro. Allí permanecí 4 años hasta que me trasladé a mi localidad en 2007, trabajo en un centro ordinario, tengo un alumnado muy variado y sigo aprendiendo y buscando alternativas. 
Colegio Público Ntra. Sra. del Rosario.
Ramonete